domingo, 26 de noviembre de 2017

La luna y sus fases

Una tarde homeschooler

Pues, ya llegaba diciembre, de hecho empezaba la primera semana de adviento cuando tomo el libro de Science de Dulce María (currículum Seton de USA) y me doy cuenta que aun me faltaban tres periodos por evacuar.

Cuando las otras materias, mi esposa las tiene al día, la única clase de la cual yo me había encargado la tenía un poco descuidada. Admito que como mi hijo está estudiando en otro colegio (virtual), y las actividades de ciencias las realizan en conjunto, yo me despreocupé durante todo el año porque la veía aprendiendo ciencias (bueno, aunque eran de primer grado). Pero debo evaluar los cuatro periodos de mi hija, y solo había evaluado el primero, así que me puse manos a la obra.

Descubrí con el tiempo, que la pereza que le tenía mi hija a la clase de ciencias también tenía que ver con mi actitud, ya que me había dedicado a leerle el libro, que ya de por sí es un tanto pesado, en Inglés, y luego tratar de traducírcelo fingiendo que sabía de lo que se trataba desde antes de leerlo.

Mi esposa me aconsejó que debía preparar las clases con talleres y juegos, a lo que respondí que la culpa la tenía el libro ya que no traía experimentos en cada tema. Luego entendí que debía buscar una manera de introducir cada clase con una actividad lúdica. Si no cambiaba mi metodología, mi clase iba a ser la mas atrasada de todas, y no quería que Dulce María estuviera en quinto grado aún viendo Ciencias Naturales de cuarto (aunque en homeschooling eso es lícito).

Esta vez inicié diciéndoles (ya que al igual que ella, mi hijo también toma la calse de ciencias de mi hija, más cuando sabe que hay una actividad de por medio) que íbamos a trabajar con el balón de baloncesto y que empezaría haciendo unas preguntas para medir su grado de conocimiento sobre el tema. Esto los motivó muchísimo.

Mientras iba leyendo, cómo desarrollaba el libro el tema de LA LUNA, después de cada párrafo, les hacía una pregunta a manera de concurso, tomé una hoja y un lápiz y empecé a anotar sus respuestas con un dibujo significativo para cada respuesta.

Por ejemplo la primera pregunta fue: De qué está hecha la luna, mi hija dijo que de roca, mi hijo dijo (no exactamente, sino con sus propias palabras, como por ejemplo, que la luna no existía :D) que estaba hecha de gas. Entonces dibujé sus respuestas a la pregunta uno.


Mientras ellos iban tratando de pensar en cada pregunta, leía el párrafo siguiente.Esta vez funcionó la improvisación, prometo prepararme más en la siguiente clase.

Al final, para descubrir si habían contestado bien las preguntas les leí cada párrafo en español, ya que el inglés los distrae un poco mientras esperan que se les traduzca. Mientras descubrían cada respuesta les reforzaba en lo que habían acertado o fallado. Cabe anotar que no enfatizamos en la competencia per sé entre ellos porque valoramos más la cooperación y el compañerismo.

El balón lo usé para representar la diferencia de tamaños y masas entre la luna y la tierra además de hacer un ejemplo sobre la gravedad.




Finalmente,  se hablaba sobre las fases de la luna, y los chicos habían pensado que el balón era para hacer una actividad fuera, entré a la cocina a buscar algo para representar las fases de la luna y no se me ocurrió otra cosa que lo que verán a continuación.


Muchas Bendiciones!!!